viernes, setiembre 11, 2009

Autoayuda

Dos locos idénticos en un cuarto acolchonado. Los dos tienen chalecos de fuerza. Uno de ellos (Paciente) está acostado en el suelo, el otro (Doctor) está sentado cruzado de piernas sobre muchos almohadones. El Doctor tiene los anteojos de Freud, un lápiz en la boca y una libreta sobre las piernas, y toma notas inclinándose hacia adelante.

Paciente: Me suceden las cosas más extrañas, doctor. Esta mañana prendí la radio y empecé a escuchar voces en mi cabeza que sólo se callaron cuando desenchufé el aparato. Me puse muy nervioso, y tuve la necesidad de fumar, pero mi encendedor se prendió fuego frente a mis ojos y lo tiré instintivamente por la ventana. Mas tarde, a media mañana, empezó a molestarme una incomodidad en la panza junto con un deseo persistente de comer algo, que aumentaban con cada minuto que pasaba y que me impedían concentrarme en mi trabajo. Lo más extraño es que para después del almuerzo ya no sentía ninguna de las dos cosas, habían desaparecido por completo.

El Doctor escupe el lápiz para hablar

Doctor: Interesante. Extraordinario realmente. Usted no padece de absolutamente nada. Es el hombre más sano que he visto en mi vida. Estas vicisitudes que usted vivió hoy, son claramente nada más que una serie de hechos improbables, pero que no por eso dejan de suceder. Lo de las voces en la cabeza, por ejemplo. ¿Sabe usted que en este momento su cuerpo entero está siendo atravesado por ondas? Las ondas de la radio, por ejemplo, nos atraviesan. Es muy probable que lo que usted escuchó fuera un programa de radio.

Paciente (levantando la cabeza): Era, era el programa que yo siempre escucho a esa hora.

Doctor: ¿No le digo? Lo del encendedor es menos común, pero hay registrados casos semejantes. Al oxidarse ciertos microorganismos, generan calor, a veces ese calor es tanto que alcanza el punto de la ignición. A este fenómeno se lo conoce como combustión espontánea.

Paciente: ¿Microorganismos en mi encendedor?

Doctor: No se preocupe, son muy chiquitos. Ahora hablemos de ese extraño malestar en el estómago combinado con el deseo de comer. Estas dos sensaciones las tuvo al mismo tiempo, y es natural que las haya creído relacionadas, pero tienen, en realidad, causas diferentes. Poco tiempo antes de un terremoto ciertas personas manifiestan sentir nauseas, dolores de cabeza o “incomodidades en el estómago”. Se trata de una súbita diferencia de presión que la mayoría de la gente no percibe, pero algunos, como es su caso, sí.

Paciente: Pero hoy no hubo un terremoto.

Doctor: Todavía. El deseo de comer, debo admitir, me tiene un poco azorado. Mi conjetura más firme es que debe tratarse de un problema con su alimentación, ¿Qué suele comer?

Paciente: Burger King

Doctor: Ya veo. (Piensa) Bueno, no me extrañaría que esos locales de comida rápida multinacionales, en su afán por hacer más dinero, sazonen sus hamburguesas con algún ingrediente adictivo. Lo que usted sintió puede haber sido síndrome de abstinencia. ¿Qué comió hoy?

Paciente: Burger King

Doctor: ¿Y enseguida después se le fue el deseo de comer?

Paciente: Sí, casi enseguida. Fue muy raro... Desapareció.

Doctor: No es raro en absoluto. Se trata del círculo vicioso del vicio. Los síntomas de la abstinencia no desaparecen hasta que el adicto le procura más droga a su organismo dependiente, la droga calma los síntomas, pero aumenta la adicción, que lo hace sufrir de abstinencia cuando no puede conseguir su dosis., etcétera.

Paciente: ¿Y qué debo hacer, doctor?

Doctor: En principio, deje de comer por unas semanas.

Paciente: ¿En Burger King?

Doctor: Sobre todo en Burger King.

11 comentarios:

jaqueca comunal dijo...

¡cómo me reí papá!

¡lo de la radio es tal cual! me siento re identificado.

muy bueno, quizá demasiado corto, me hubiera quedado mucho más tiempo en ese círculo vicioso del vicio.

Prima dijo...

me gusto mucho este cuento, especialmente la descripcion al principio del paciente y el medico, y tambien toda la explicacion de como funcionan los vicios. Sin embargo, me decepciono completamente el final..parecio un poco apresurado y por lo tanto inconcluso. Pero es una cuestion de opinion no?

Te escribo este mensaje con mucho atraso, pero no queria dejar de decirtelo: Feliz cumple!
Te mando un beso y espero que la hayas pasado muy bien.
(No te dire quien de tus tantas primas soy porque me imagino que ya lo adivinaste.)

188 dijo...

ahhh maaaaaaaaaat feliz cumpleeeee!!!tarde pero te quiero!
090909 increible, este año es el tuyooooo

Anónimo dijo...

ese emparedado de burgeuer...
yo loco loco
y usted lo quita


papaf ritas incluidas en el combo

Anónimo dijo...

Muy bueno el cuento !
Si interesa el tema autoayuda les dejo un website para bajar libros completos
http://www.autoayuda.webatu.com

Virginie dijo...

es autobiográfico, matulis?
ajajaja

genial!

y ademas tiene moraleja: no a burger king (aunque considero que macdonalds es mucho peor).

jaqueca comunal dijo...

Anónimo, ¡ya me estoy bajando esos libros! ¿Cómo supiste que nos interesaba el tema autoayuda?

Agradecimientos eternos,
Mateo

belencio dijo...

que bien la pase leyendo esto.
gracias.

vina apsara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
:agustinajazmín dijo...

"No se preocupe, son muy chiquitos" es un punto épico del relato. Igual, después de haber visto innumerables capítulos de los cazadores de mitos y enterarme que la combustión espontánea no es susceptible de suceder en humanos, me quita la iniciativa.
Estoy muy de acuerdo con el diagnóstico, sabemos que BK flaquea por todos lados: feos aderezos, papas blandas, línea pepsi, aros de cebolla, pan no tan agradable como el de mc, etc.

andrea dijo...

¡genial! me cagué de risa.