martes, agosto 07, 2012

La hazaña


Estaba realmente furioso y no medí mis palabras. Le dije lo que pensaba sobre su asquerosa lasagna. Escupí mi insulto en voz baja y corrosiva desde atrás de un cigarrillo fresco, como si nada. La maldad le despeinó los bucles y me miró incrédula unos segundos, profundamente dolida. Después reaccionó. Levantó el cenicero de vidrio de la mesa y me lo tiró, pegándome de lleno en la frente. El golpe me hizo inclinar la cabeza hacia atrás, y el cigarrillo se me escapó de los labios y salió dando giros por el aire. El cenicero cayó intacto sobre la mesa y un instante después el cigarrillo cayó adentro, en perfecta posición de cigarrillo que espera ser fumado, con la brasa en el centro y el filtro posándose delicadamente en la caladura destinada a tal fin. Lentamente estiré el brazo y lo agarré, le di una honda pitada y volví a apoyarlo en su lugar. Por fin la miré y le dije con saña: ¿Viste lo que hice? 

7 comentarios:

Lou dijo...

WOW! hace poco me contaron una parecida, con una discusión de pareja, una tostada revoleada al techo, quedándose pegada mermelada mediante, y segundos después la tostada cayendo en la mano de uno de los noviandos!

Anónimo dijo...

muy bueno...imaginate una novela que se mueva a este ritmo, como una película hecha con comerciales de tv...
che brasa es con ese
una braza debe ser una medida lineal para ver a cuantas brazas está el fondo del mar...
ya estamos listos para leer otro
y date una vuelta por mi blog que estoy muy productivo
pf

Boy dijo...

escribir y ser feliz no son derechos, son deberes. just do it

Boy dijo...

ya

Anónimo dijo...

las manos arriba de la cintura! jaja

cirujano especialista dijo...

jajaj increíble la situación, si lo pones en una pelicula lo tildarian de inverosímil, como siempre la realidad supera a la ficcion, igualmente debo aplaudir tu comentario final para salir Airoso del asunto.. muy bueno el blog
Saludos

Guillermo Altayrac dijo...

Otra joyita onírica.